viernes, 24 de diciembre de 2021

Consentimiento para unas fiestas divertidas.

 CONSEJERIA: CONSENTIMIENTO PARA UNAS FIESTAS DIVERTIDAS




Llegadas las fiestas de fin de año, varios se entusiasman con la idea de aprovechar estos momentos para ligar con otres en busca de una experiencia sensorial desde el tacto, o, simplemente, tener sexo.


Acá, pues, presento algunas ideas sobre lo que creo que podríamos considerar cuando hablamos de consentimiento. Agregue usted lo que desee en los comentarios y construyamos esto entre todos. A ver si a alguien le sirve:


1.- No es necesario tocar a nadie. Aprovecha la pandemia, y saluda alzando la mano. No es necesario besar en la cara. Inténtalo y descubre cuánta gente se siente cómoda.


2.- Si tu paradoja es cómo pedir cariño físico sin cosificar al otro, primero piensa si puedes pedirlo a alguien de confianza. Si lo exiges, ya es una proyección del ego y un ejercicio del poder. Es prepotente, es decir, preguntas así, porque en tu fuero interno piensas que tienes el poder de preguntar, pero los espacios de diálogo son privilegios y ese, además de íntimo, es indiscreto). Mira dos veces a quién lo preguntas y procura no perder a gente que quieres por tu ansiedad. Regúlate.


3.- Si la respuesta es no, no hay nada de que avergonzarse. Es la victoria del consentimiento y hay que celebrarlo. Ríete de ti mismo, verás que sí es divertido. No respondas mal ante la negativa, el poder no es tuyo, sino, de quien decide qué hacer con su vida y no eres dueño de vidas ajenas. El 24 de julio de 1823, se decreta la libertad absoluta de la esclavitud wn Chile. Nadie te pertenece. Nada te pertenece.


4.- Ante la negativa, reflexiona. Para la próxima, pregúntantate sobre tus modos y formas. No preguntes de buenas a primeras, menos si es alguien con quien no sueles compartir muchas cosas. No trates a las personas como si no se valorarán a sí mismos. Cuida cómo hablas y escribes. Ten precaución con lo que dices.


5.- Si preguntaste con el juicio tras tu lengua, salpicadero de veneno es lo que has preguntado. Obvio que te dirán que no siempre (90%/10%).


Confianza es el espacio de seguridad que el otro siente para decirte verdades mientras tu confiesas las tuyas. Es la sensación de no ser juzgado y el ejercicio de no juzgar.


Procura generar en el otro confianza y permítete sentirte en confianza y expresar, sinceramente, quien eres tu. Expresa tu amor propio y plantea quien eres en un espacio en el que el otro pueda sentir que puede hacer lo mismo.


6.- Antes de acercarse a otro, mejor es mirarse los niveles de desesperación que se huelen en tu comportamiento. Si sientes que es algo en lo que no puedes dejar de pensar, ve a terapia. No dejes que una obsesión sea más importante que el otro. 


7.- No te encantes de tus propias ideas y expectativas. Permítete encantarte de un otro, más allá de ti. Ábrete a conocer sin juzgar.


Vuélvete interesante para el otro y dale razones que le agraden de estar contigo, pero no para tus fantasía, sino, para disfrutar de la instancia. 


8.- Se honesto, no es necesario decir "tu opinión", cuando esa verdad son juicios que quieres decir para usar la sinceridad como arma de franqueza. La honestidad habla de ti. La franqueza es la verdad que juzga al otro para dañarlo. No seas pasivo-agresivo.


9.- Nunca des por sentado nada. Aprende a conocer a las personas poniéndoles verdadera atención. Aprende a leer las miradas y el comportamiento, pero nunca des nada por sentado.


10.- Finalmente, olvida todo el plan construido para tus objetivos, disfruta del momento y recuerda ser amable. Disfruta de compartirte si esperar nada. 


Y luego, fluye en tu propia corriente y mantén el equilibrio.


Y disfruta cómo el viento de la vida te oxigena en alma.


Se feliz y disfruta de lo que tu contexto te dé.


#FelicesFiestas

miércoles, 22 de diciembre de 2021

¿Qué decimos cuando nombramos al facho pobre?

 

El facho pobre


Advertencia: El contenido de esta entrada será altamente impopular, sobre todo en la efervescencia de un triunfo electoral aplastante como el de Gabriel Boric ante José Antonio Kast.

 

Hace años atrás, yo tenía un pequeño emprendimiento de cosmética artesanal, y vendía una serie de productos cosméticos de elaboración artesanal, muy en boga con los conceptos posmodernos de economía circular, y comercio a precio justo. Mi público objetivo eran aquellas mujeres profesionales, y por ello de clase media, que superaban los 35 años y que tenían una inclinación progresista y preocupación por causas medioambientales. Por lo general sin hijos, con mascotas y/o divorciadas. Muy ambiente Plaza Ñuñoa o Barrio Lastarria. Cabe señalar que mi campo geográfico de acción eran Santiago, Providencia, La Reina, y Ñuñoa.

Pero parte importante de mis clientas, fueron mujeres dueñas de casa, con maridos abogados, médicos o ingenieros, sobre 3 hijos, que vivían en La Reina, en las zonas acomodadas de Macul, Peñalolén o La Florida, que tenían nana que les ayudaba con la crianza, y que no ejercían actividades productivas. Y ellas manifestaban cierta tendencia política más conservadora. Al igual que las clientas descritas en el párrafo anterior, gente de clase media gracias a su vínculo matrimonial, pero con claros indicios de provenir de sectores populares en origen.

En una ocasión, con motivo de una celebración en la Municipalidad de La Cisterna, unos conocidos me invitaron a participar en una feria. Así que organicé uno de mis stand en ese lugar. En uno de los días que duró el evento, fui a supervisar stock, cuadrar ventas, realizar arqueo, verificar los depósitos a mi cuenta con la información de ventas, realizar el pago a la vendedora, etc. Y me encontré con un candidato a diputado, que en ese tiempo ostentaba el cargo de vicepresidente de la UDI, muy simpático y agradable. Vio mis productos, y se fijó particularmente en uno de ellos, el aceite de (semilla de) cannabis. Y comenzó un diálogo que trataré de reproducir lo más fielmente que recuerdo:


- Candidato: ¿Cuál es tu opinión sobre la legalización de la marihuana?

- Ricardo: Opino que debiera legalizarse. La demanda de las drogas es inelástica, por lo que la legalización le daría un fuerte golpe al narcotráfico.

- Candidato: Opino igual. Y de hecho allá arriba la marihuana no es tema, pero acá abajo, en las poblaciones si importa. Ahora que ando de campaña, no le puedo decir a una señora que vamos a legalizar la droga, porque ella quiere que su vecino que vende droga se vaya del barrio.

- Ricardo: Entiendo, hay una instrumentalización política del tema.

Luego ese candidato no resultó electo. Lamentable, se veía un buen sujeto.

El candidato en cuestión dejó muy en claro que, en los sectores más altos de las cúpulas políticas de la derecha, parece haber cierto entendimiento y coincidencia respecto a los diagnósticos que el mundo de la izquierda ha generado con respecto al tema de la legalización de la marihuana, pero evidenció que están en contra, porque es la forma que tienen de convencer votantes de las clases populares. El discurso caballito de batalla del narcotráfico y la delincuencia es uno de los ejes políticos que más réditos otorga a la derecha en sectores ajenos al neoliberalismo que proponen como proyecto político.

En cambio, desde la izquierda, y antes de la campaña de segunda vuelta que eligió a Gabriel Boric como presidente de la República para el próximo cuatrienio, se miraba con desdén a esa clase media aspiracional y arribista que vota por la derecha por entenderse como de una clase económica superior a la que realmente pertenece, o a esas personas de clase popular que votan por la derecha porque apelan al clivaje de la seguridad.

De forma peyorativa, la izquierda les ha dado el mote de “fachos pobres”, pero la izquierda no hizo nunca el esfuerzo por entender ese voto disruptivo, al que consideran propio, pero que les resulta absolutamente lejano.

El lenguaje de la izquierda de la actualidad se ha anclado en las necesidades postmateriales, en los ejes de las identidades (de género, pueblos originarios, feminismo) y en el cuidado medioambiental, y es un lenguaje petulante y academicista, propio de la clase media con educación universitaria que se jacta de ser el pueblo, pero se ha aburguesado lo suficiente como para que el pueblo los encuentre diferentes. En la población El Castillo de La Pintana, es más apremiante sobrevivir a las balas locas de los narcos que leer a Judith Butler; o en Purranque, el discurso animalista choca con las necesidades económicas de los campesinos que viven y gustan del rodeo, que es toda una industria cultural en sí misma. Ahí la izquierda denosta lo que es incapaz de entender.

La derecha, en esta batalla cultural, ha sido mucho más hábil. Les han dicho exactamente lo que la clase media aspiracional y el pueblo llano desean escuchar: “vamos a sacar al narcotraficante y al lanza de su barrio”. Es un mensaje simple, directo y efectista. Todos sabemos que, a pesar de las promesas de la derecha, el narcotraficante y el lanza siguen y seguirán en el barrio, porque la derecha no tiene ningún interés en terminar con el único problema que les permite entrar en las intenciones de voto de las clases populares.

¿Y que diablos es un facho pobre?



El término es tautológico e incorrecto. Cuando las formas fascistas surgen en Italia y Alemania, son movimientos de la clase media y obrera que temen por su seguridad económica y social. Son los obreros, y no la clase alta, la que ve en la inmigración una amenaza a sus fuentes de trabajo. Es la clase media la que ve en el inmigrante una amenaza a su seguridad ya que lo configura como un delincuente potencial. En ese contexto surge el fascismo. El fascista será siempre, una persona de extracción popular o de clase media. La clase alta, en cambio, se beneficia del migrante ya que le permite abaratar costos de producción. Si la clase alta, expresada en la derecha, se vuelve xenófoba, se trata solo de una instrumentalización política que le asegure votos en las clases media y baja, de la misma forma que lo hace el tema del narcotráfico y la delincuencia.

Por lo tanto, el facho, es pobre siempre. Incluso los términos “fascista” y “pobre” pueden tener cierta correspondencia, por lo que usar el “facho pobre” es redundante.



Las identidades.

La gran bandera de lucha de la izquierda del día de hoy se reduce en los derechos de las identidades, ya sean estas sexuales, indígenas o feministas. incluimos a ambientalistas y animalistas en este mismo saco. Y está bien porque esos grupos representan soluciones a problemáticas acuciantes, urgentes y necesarias, pero que la clase media y el pueblo llano no siente como propias.

Por ejemplo, si el verdulero pretende que su negocio sobreviva en este contexto de crisis económica, ¿le interesa a él que le hablen de las teorías queer o las ideas de Simone de Beauvoir? La verdad, es que lo más probable que ni siquiera sepa que existen, pero si necesita el apoyo del gobierno para que su mipyme no muera. El animalista, dirá que el rodeo es un hobby de latifundistas, pero el campesino también disfruta del rodeo, son sus tradiciones ¿acaso esa identidad no merece ser respetada y protegida?

La izquierda debe salir de la burbuja de la superioridad moral e intelectual con las que juzga lo que desconoce. Si hay un germen proto fascista en el pueblo llano y en la clase media, es por el abandono de la izquierda a las necesidades de esos mundos. La izquierda le ofrece intelectuales al pueblo llano y a la clase media, pero ambas, prefieren comer y cambiar el auto, sin que nadie se los robe.

Thomas Piketty resume lo anterior en “Clase e ideología”, teorizando que el voto de la izquierda se volvió un voto de élites intelectuales en contraposición al voto de la derecha, ya que se trata de la élite de los negocios (si, plantea la existencia de múltiples élites). De esta forma, según lo explica Piketty, la izquierda ha cambiado su discurso abandonando a su electorado tradicional, la clase obrera, buscando el voto de los egresados de las universidades, los profesionales jóvenes, que por sus condiciones normales de vida más acomodada, tienen resuelto algunos problemas materiales, y la izquierda habría abrazado las necesidades postmateriales, como el cambio climático o las identidades, para asegurar ese voto de las élites intelectuales. El problema es que, en el proceso, abandonó a la clase obrera ya que la izquierda dejó de lado el gran tema de la redistribución del ingreso, y las demandas de seguridad y trabajo, que son los temas que importan a los grupos populares. Todo esto fue aprovechado por el populismo de derecha y de ultraderecha, representados en la alta votación que obtuvieron Franco Parisi y José Antonio Kast, respectivamente.

El desafío de la izquierda, para que el gobierno de Boric sea exitoso y el resultado de la Convención Constituyente sea adecuado, es volver a hablar al pueblo llano y a la clase media, sin perder el apoyo de los grupos de élite intelectual progresista que ahora siente como propios.


lunes, 22 de noviembre de 2021

Comentarios post elecciones.

 

Comentarios post elecciones

Ya concluida la resaca de los resultados de las elecciones, y con los números definitorios en la mano, nos encontramos con la elección más reñida, líquida e indefinida de la historia tras la vuelta de la democracia. Paridad entre los bloques políticos en el Congreso, en ambas cámaras. Las primeras mayorías en la elección presidencial, con apenas dos puntos de diferencia, y con menos de treinta puntos cada una, nos colocan ante el más incierto de los escenarios posibles.

Si miramos la elección presidencial de 2017, en primera vuelta votó un total de 6.703.327 personas. Y en segunda, ese número aumentó a 7.032.523 votantes. En primera vuelta, los candidatos de centroderecha, derecha y extrema derecha, Goic, Piñera y Kast obtuvieron en conjunto 49.67 puntos; y los candidatos de izquierda y centroizquierda, Guillier, Sánchez, Navarro, Enríquez-Ominami y Artés, obtuvieron la suma de 48.79 puntos.




En segunda vuelta, aumentó el número de votantes comparativamente en 329.196 personas, Si comparamos el total de la centroizquierda en primera vuelta con el total de Guillier en segunda, el número de votantes disminuyó; en cambio, el electorado de Piñera aumentó porque fueron muchas más personas a votar por él. El electorado nuevo fue de un millón de personas aproximadamente, la diferencia entre los universos reales corresponde a gente que fue en primera vuelta, pero no fue a votar en la segunda, lo que perjudicó notablemente las aspiraciones de la centroizquierda.

¿Qué podemos extraer de las diferencias de votos en la elección que dio por ganador a Sebastián Piñera?

Algunas conclusiones que se pueden transpolar a la elección actual: la centroizquierda se quedó en casa. El aumento de votantes que fue solo en segunda vuelta correspondió a electorado de Piñera, y que las sumas de primera vuelta no pueden ser definitorias.

Se dice que, y con razón, que el ganador de la primera vuelta gana la segunda, y así ha sido hasta hoy. Pero, la diferencia de Kast y Boric es mínima, es casi un empate técnico.

 

El sujeto despreciable

 

Kast representa exactamente eso, un sujeto que es despreciable. Si lo caricaturizáramos, la imagen perfecta sería la del Señor Burns de The Simpsons. Un tipo que es malvado, macabro, con tintes ocultistas y maquiavélicos. ¿Ya dije detestable?

Por la simbolización de Kast, no es difícil atacar sus atributos que casi no tiene positivos. Solo el orden y la sensación de gobernabilidad.

De hecho, el diseño de su campaña fua hablarle a la derecha democrática con el slogan “atrévete”, es decir, los invitó a salir del closet, porque aceptar que se iba a votar por Kast, era votar por un sujeto despreciable, un acto muy mal visto. Como si los alemanes reeligiesen a Hitler 10 años después del fin de la segunda guerra. En resumen, un acto vergonzoso.

 

El discurso de Boric.

 

Si hay algo en lo que afortunadamente Boric debe cambiar, es en su discurso. Ayer analizábamos en el streaming que, a las necesidades post materiales, Boric debe bajarle tres cambios en la segunda vuelta. Debe escuchar al electorado que no lo prefirió, ese votante del norte que prefirió a Parisi por la crisis migratoria, o al votante del sur que prefiere sus tradiciones y se siente amenazado por la perspectiva de género, los colectivos LGTB y los feminismos. Y ojo, estos movimientos son esenciales y requieren una atención preferente en un eventual gobierno de Boric, pero la izquierda debe asumir que su error más grave, es que no ha sido capaz de bajar estos temas de las universidades, en donde se discute y lo adquiere el nuevo estudiantado, versus el pueblo llano que aprende de política viendo matinales y sus máximos referentes intelectuales son Julio César y la Monse.



Entonces, Boric debe apropiarse de los temas que, si les importan a las personas, y no digo que la perspectiva de género no sea importante, pero el pueblo llano no la entiende, y por lo tanto, la deshecha.



El votante de Kast sabe que votar por el candidato de extrema derecha es un acto ominoso, pero después de tantas protestas, portonazos, delincuencia y narcotráfico, quiere un poco de paz. Si Boric es capaz de ofrecer esa paz, el votante de Kast obtendrá lo que desea sin tener que asumir el oprobio de votar por tal personaje detestable.


El factor PC

 

A quienes nos dedicamos a la historia, la política y la economía, sabemos que el Partido Comunista es un partido político con auténtica vocación democrática. Nunca apoyó un golpe de Estado, y cuando fueron gobierno con Allende rechazó la vía armada para sostener el gobierno de la Unidad Popular previo al Golpe de Estado. Siempre han sido excesivamente respetuosos de la institucionalidad y la democracia en Chile, aunque pecan de exceso de ímpetu al apoyar dictaduras como la cubana, la venezolana o la de Nicaragua, lo que impide que la gente pueda ver los atributos democráticos del partido.

También sabemos que desde 1989, los partidos comunistas del mundo abandonaron la izquierda dura, y migraron a posiciones de centroizquierda, como la socialdemocracia, y en términos económicos, dejaron de lado el socialismo para abrazar el keynesianismo, que es una forma de capitalismo con alguna intervención estatal.

En otras palabras, el Partido Comunista Chileno, de comunista, tiene solo el nombre. Pero ese nombre le pesa y es la gran razón de las campañas del terror anticomunistas de la DC y la Derecha. Por eso el profesor Artés los trata de amarillos.

Boric debe invisibilizar al Partido Comunista de forma tal que pueda incorporar a nuevos votantes de centro a su proyecto, votantes que son receptivos de las campañas anticomunistas y que creen que son ciertas.

Probablemente la DC exija la salida del Partido Comunista del eventual gobierno de Boric para manifestar su apoyo al proyecto.

Boric ya ha empezado a dar señales en esta dirección al decir que Jadue no formará parte de su gobierno.

El riesgo es el quiebre de Apruebo Dignidad.

 

La Convención Constituyente

 

Es la gran baza de Boric, Apruebo Dignidad es el conglomerado político más fuerte dentro de la Convención, y gracias a la estridencia y las campañas de desinformación de la derecha, la gente cree que solo se han subido los sueldos y que no han trabajado nada, restando apoyos de la ciudadanía al proceso constituyente. Antes de la segunda vuelta, la Convención debe ser capaz de mostrar resultados rápidos a la ciudadanía, aprovechando que la derecha no tiene poder de veto. Bassa o Loncón, deberían salir a decir a una rueda de prensa que están incorporando el derecho a la salud o a la vivienda a la nueva constitución, y eso seguido de un llamado de Boric a defender los derechos en las urnas.

Si la convención en cambio dice que habrá un nuevo sistema de pensiones distinto a las AFPs, rápidamente, Boric debe decir que Kast es el candidato de las AFPs y endosarle las cargas negativas que el candidato de extrema derecha de por sí ya posee.

También debe aislar el efecto Rodrigo Rojas Vade de la constituyente, ya que el desastre de la Lista del Pueblo se interpretó como un problema propio de la izquierda. La gente no entiende que la Lista del Pueblo no es Apruebo Dignidad o que el 80% de las asignaciones de la Convención, el gobierno de Piñera ya las había gastado antes de que esta comenzara a sesionar siquiera.

 

El enfrentamiento personal

 

Los atributos negativos de Kast son evidentes y Boric debe atacarlo en esos puntos. Kast no creía en su propio programa, las razones las explicamos en la entrada anterior del blog, y explotó en el debate de Anatel anterior a las elecciones.

Boric debe ser capaz de llevar a Kast a situaciones que son nefastas de su programa de gobierno, pero que le importen a la ciudadanía, tales como el derecho a la vivienda, o el derecho a la salud o la educación. Debe atacar y ponerlo contra las cuerdas con las temáticas de las AFPs, las ISAPRES, horas de la semana laboral, y otros derechos laborales. No hay que atacarlo con el fascismo, porque eso a la gente no le importa, lo que le importa es saber si la constitución garantizará el derecho a la vivienda o las pensiones futuras.

 

Cierre

 

Hay que evitar a como dé lugar que el votante de centroizquierda se quede en su casa como en el balotaje entre Piñera y Guillier, y hay que contar con que se incorporarán nuevos votantes de derecha apoyando a Kast.

¿Cómo le hablamos al votante de Parisi?

El votante de Parisi es a la política lo que el terraplanista es a la geografía. Un tipo anti-establishment, que no se identifica ni con izquierda ni con derecha, antipolítico y de escasa formación intelectual (puede ser universitario, pero con un perfil más técnico que académico). Se informa principalmente en Facebook, en grupos tipo feria de las pulgas, lejos del elitismo de Twitter, y, por lo tanto, no es considerado por las grandes campañas de big data. Es más parecido al Hill Billy y al red neck que votó por Trump, que a un votante tradicional de izquierda.

Parisi habló directamente en contra de la migración venezolana y acusó al gobierno de ese país de un complot en contra de Chile, con mensajes y efectistas, como los que consume la población despolitizada de Chile, y eso, aunado al pensamiento del minero, le generó los apoyos necesarios en el norte de Chile.

Probablemente este votante no vaya a la segunda vuelta. O, apoye derechamente a Kast, que al igual que Parisi, también basó su campaña en el populismo y en la retórica antiinmigración.

El panorama es complejo y difícil. Pero es esto, o arriesgarnos a que la Convención Constituyente fracase, porque con Kast en el gobierno, las probabilidades del boicot y obstrucción a las funciones de la Convención suben exponencialmente. O que se use toda la maquinaria estatal para que se rechace en el plebiscito de salida.


Ricardo Meza Ibacache. 
Profesor de historia y geografía. 
Licenciado en educación. 
Contador general.

sábado, 20 de noviembre de 2021

Triálogos al cierre de campaña.

 

Análisis de las elecciones del 21 de noviembre de 2021


Luego de las primarias, y teniendo más claro el panorama político de cara a las elecciones presidenciales de este domingo 21 de noviembre, como Tríalogos Subalternos hemos analizado el quehacer político semanalmente, desmenuzando programas, declaraciones, campañas, debates, etc. 

La importancia del momento histórico que atravesamos como país, en el que no sólo está en juego quien gobernará los próximos cuatro años, sino que quien sea el próximo mandatario o mandataria, tendrá la tarea de poner en marcha la nueva constitución, nos ha motivado a realizar los últimos comentarios acera de quienes se postulan al sillón presidencial.


El niño árbol

Gabriel Boric

Nunca fue santo de mi devoción. Probablemente nunca lo sea. Pero ahí está, y es el único que ofrece cuidar el germen del futuro, quizás lo único que importa a estas alturas: la nueva constitución.

Su campaña en primera vuelta fue la del joven aspirante  agresivo que debía demostrarse como alternativa a ese enorme monstruo político que es Jadue, y se encontró con el más inesperado de los triunfos, incluso para él.

En la campaña, debió administrar el enorme capital político que significó la alta participación de Apruebo Dignidad en primarias, y su privilegiada posición en la convención, lográndose con relativo éxito.

Siendo muy inteligente, logró leer el atributo buscado por la ciudadanía gracias a la sensación de corrupción desatada, el atributo ético.

Y el mayor ejemplo de ello, es el sacrificio que hizo de Karina Oliva, quizás la carta más segura para llegar al senado de su colectividad.

Mientras Apruebo Dignidad mantenga el baremo que ha escogido para diferenciarse de la derecha y de la centro izquierda,  la moral y la ética, serán una coalición política que encabece los nuevos tiempos. Cuando lo abandonen, será su fin.

El votante de Boric: adultos y adultos jóvenes con acceso a la educación superior. Somos quienes pudimos estudiar después de la revolución pingüina de 2006 y la revolución estudiantil de 2011, ya que el acceso y financiamiento a la educación superior cambió tras estos eventos y por fin los hijos de los excluidos pudimos estudiar.

Se trata de las personas que salieron a marchar en 2019, y tienen plena consciencia que la constitución del 80 es el último de los horrocrux neoliberales, y que la nueva constitución debe asegurar un estado de Bienestar de corte socialdemócrata y cambiar la matriz productiva agroexportadora a una que cree productos de valor agregado, invirtiendo en I+D.

Planta árboles, es vegano, y carretea en Plaza Ñuñoa.


El tipo que no está de acuerdo con su programa

José Kast

José Kast nunca quiso ser presidente, nadie lo esperaba, ni siquiera él. Lo que si buscaba, era convertirse en una alternativa real para disputar el control de la derecha a Sebastián Piñera, quien la manejaría a través de Sebastián Sichel.

Y gracias a los errores de cálculo de Sichel, Kast se convirtió en una alternativa real, no sólo de encabezar a la derecha durante el próximo cuatrienio, sino que de ponerse la banda presidencial y llegar a La Moneda.

Por eso su programa presidencial es tan débil, porque nunca aspiró a ganar la elección. Por eso, cuando Mosciatti se refiere al programa de Kast como “hecho por un escolar", fue el comienzo de su caída, que puede ser una anécdota de 4 puntos en las elecciones, o un descalabro de 10 o 15 puntos que revivan a Sichel.

Todo ese nerviosismo quedó patente en el último debate, en donde Macarena Pizarro y Gabriel Boric hicieron todo el país se diera cuenta que Kast no manejaba su propio programa de gobierno.

Creo que llega, junto con Boric, al balotaje. Aunque todo es tan líquido que no me atrevo a firmarlo.

El votante de Kast: es el evangélico que solo le interesa el sexo de forma negativa; el nostálgico de la dictadura militar; el tipo de baja educación que no tiene las herramientas cognitivas para discernir una noticia verdadera de una fake new; es el neo-yanacona, de extracción popular baja y media pero que a toda costa defiende los intereses de la élite: el empresario que ve en Kast que seguirá usufructuando del Estado para asegurar ganancias mal habidas; el inocente e ingenuo anarco-capitalista, que quiere acabar con el Estado mientras el gran empresariado lo secuestra para asegurar sus ganancias mal habidas.

En resumen, gente cuya felicidad se basa en hacer infelices a los demás.


El tema de la (in)gobernabilidad

Yasna Provoste Campillay

El problema en este caso no es Provoste en sí, quien ha jugado un papel discreto en la carrera presidencial, sino la coalición que la respalda. Su programa, no es un mal programa, pero peca de ser demasiado progre para el sector que representa. Por un lado la DC ha sido una permanente piedra de tope en el avance de las políticas que van en pro de los derechos de las mujeres, la comunidad LGBTIQA+, de la clase trabajadora, alineándose con la derecha en estas temáticas y en la defensa de los intereses de los grandes empresarios. Por otro lado, ella y su sector representan la vieja política, donde abundan los mismos nombres que hemos escuchado desde antes de la vuelta a la democracia. Dinosaurios políticos de los que la gente se cansó.

Yasna Provoste se consolidó como la carta presidencial de la centroizquierda luego de la puñalada que su sector le dio a quien había sido elegida por los militantes, Ximena Rincón. Esto es como cuando una mujer conoce a un hombre que está en una relación y éste le es infiel a su pareja con ella, si esa joyita de varón termina su relación luego de haber empezado otra, esa nueva mujer no puede esperar que no haga lo mismo con ella. La puñalada a Yasna ocurrió en forma de rechazo al 4° retiro. Si bien ella públicamente manifestó su apoyo a la iniciativa, no tuvo el peso necesario para alinear a su sector y conseguir los votos necesarios para su aprobación, lo que impidió que pudiera capitalizar en votos su actuación en el senado.

El votante de Provoste: logrará concentrar a esa porción de la centroizquierda que añora los gobiernos de la Concertación y que intentó hacer cambios “a la medida de la posible” para enamorarse del modelo neoliberal y profundizarlo.

Se toma sus copetes en el Liguria cantando a Inti Illimani mientras rotea a los pobres.


(8) Quiero tener un millón de amigos (8)

Sebastián Iglesias Sichel


Sebastián Sichel es un actor político del partido que representa, dependiendo del partido al que se adhiera.

Entiende la política como un trabajo y los partidos políticos y sus coaliciones, como unidades de negocios. Va a desempeñar su trabajo, independiente del partido al que le toque gobernar. 

Sebatián Sichel no es un ejemplo de un pobre que sufrió y que, mediante mucho esfuerzo, logró llegar a donde quería. El no es el ejemplo de la meritocracia.

Tampoco representa la gente que está aburrida de la burocracia del estado. Hay que dejarlo claro; Sichel es un político y pertenece a otra casta.

Precisamente, esa es la forma en la que ve la política la derecha: como una herramienta para controlar a la población que no estorbe a la productividad de nuestra economía descarnada.

La fuerza para decir que todo debe cambiar, excepto el modelo mismo, es lo que gusta a la población que sabe que las cosas deben ser distintas en este escenario, pero quiere conservar las desigualdades económicas y los privilegios de quienes son más ricos.

Sichel es la apuesta de la derecha que quiere recobrar gobernabilidad. 

En realidad, Sichel es un buen actor. Sabrá representar el papel que el poder le ordene, pero no el poder popular. 

El poder económico. Ese es el que le interesa.

El votante de Sichel: votará por él esa porción de la derecha que se siente incómoda con los discursos impresentables e indefendibles de Kast. Lamentablemente, la gente con cierto sentido del pudor y la vergüenza es la menos en ese sector. Que esto último lo diga Evópoli, que nació para crear una derecha liberal – liberal y diferenciarse de la UDI y ahora comprometen el apoyo a Kast. Metieron todos sus principios en el saco del olvido porque solo les interesa seguir siendo gobierno.

Si es hombre, va a la oficina con pantalones beige dockers y camisas celestes arrow, y si es mujer, es inconfundible por la anorexia y el koleston ultra rubio. Vive al lado de las poblaciones que odia, pero como su conjunto dice “lomas de”, “alto de”, o “condominio”, piensa que pertenece a esa élite que los desprecia.

 A ambos no se les entiende nada gracias a la forzada papa en la boca con la que hablan.


El Hijo Rojo



Eduardo Artés es un hombre de otro tiempo. Un nostálgico maoísta. Vive  en un mundo en donde la Unión Soviética existe, o China aún no reformula su sistema económico con el Capitalismo de Estado.

Como todo hombre anclado en el pasado, no sabe hablarle a las personas de este tiempo. Su mensaje se circunscribe a quienes son como él, a sus adeptos. Para ellos es su mensaje, aquellos que se denominan como "la verdadera izquierda", y se sienten su reserva moral.

Claramente, tiene cero posibilidad de competir en el mundo real, su campaña es testimonial, porque no quiero pensar que es anecdótica.

El votante de Artés: amarillea a todo el mundo, y juega medir quien la tiene más roja. Aún no se dan cuenta que la Guerra Fría terminó.

Su lema es “yo soy la verdadera izquierda”.


Hombre muerto caminando


MEO


¿Por qué MEO, que probablemente tuvo los mejores desempeños en los debates, no le ganará ni a Parisi?

MEO es un tipo preparado, asesora a presidentes latinoamericanos, se mueve en las más altas esferas de la política latinoamericana. Ese es su negocio.

Pero MEO no es nada más que él mismo, su proyecto político nace y muere con él. ¿Quién acompaña a MEO? Exacto.

Votar por él, es perder el voto. Si se fijan, está vez ni siquiera Karen está a su lado.

El votante de Marco Enríquez-Ominami: ¿Alguien votará por MEO?


Terraplanismo electoral

Franco Parisi

El centro político se volvió antipolítico (diferente a ser apolítico). Tiene una rabia, un odio hacia lo político que lo único que quiere es votar por un candidato que exprese de forma manifiesta ese odio hacia lo político. 

Ese candidato es Parisi, que, desde la derecha económica, se vende como el mesías antipolítico que aúna ese sentimiento de odio hacia lo político. 

Al votante de Parisi, no le importa que Parisi plantee ideas de la derecha económica, de hecho lo ignora de forma supina. Tampoco le importan los aspectos éticos del candidato como los temas judiciales pendientes con su propia familia o con el colegio que administraba (fuerza colegas docentes), solo le importa que desde el discurso, Parisi le pega a los políticos. Y sólo desde el discurso, porque Parisi desea sentarse a la mesa de los políticos, por algo ha sido permanente candidato.

El votante de Parisi, es irracional, solo quiere vomitar odio a la clase política. Sigue fielmente a su líder, que es un candidato meme o un holograma. Su comportamiento es similar al miembro de una secta cuando su pastor o su gurú es atacado.

Parisi sacará entre 5 y 8 puntos. Los que serán determinantes en segunda vuelta para definir si Boric cuida a la nueva constitución o Kast la hostiga.

La educación cívica y ciudadana en las épocas de Pinochet y la Concertación fue tan asquerosamente mala, que nos jugamos el futuro de forma incierta por esta suerte de terraplanismo electoral que representa Franco Parisi.

El votante de Franco Parisi: Es el equivalente en política a creer que la tierra es plana. Es fundamentalmente antipolítico e irracional, y solo quiere ver arder a la vieja política. No tiene idea del principio de subsidiariedad, quiere cambios de izquierda, pero carece de herramientas cognitivas para percibir que la campaña de Parisi es de derecha. Tiene un comportamiento fuertemente sectario.

Se cree emprendedor, y lo reconocerás, ya que te dice “¿quieres ser tu propio jefe?, pregúntame cómo”.


sábado, 25 de septiembre de 2021

Antonio Ramón, el primer vengador.

 

Antonio Ramón, el primer vengador.

 

En 1907, una tarde del 21 de diciembre de 1907, el general Roberto Silva Renard, había consumado una de las peores masacres que los chilenos tengan memoria. Entre 2200 a 3600 personas, fueron asesinadas por el Ejército mientras alojaban en la Escuela Santa María de la ciudad de Iquique, en el contexto de una huelga general en contra de las duras condiciones laborales que les imponían los dueños de las salitreras.

Cabe señalar, que como contexto, a los obreros de las salitreras, los dueños, chilenos e ingleses principalmente, les pagaban con fichas, las cuales solo podían gastar en las pulperías que, esos mismos dueños, eran propietarios. En otras palabras, los dueños de cada salitrera eran dueños de una pulpería, y los obreros eran obligados a gastar su salario en dicha pulpería. Se evitaba el pago en circulante, y con ello, técnicamente se esclavizaba a los obreros ya que no podían gastar sus fichas en ninguna otra parte.

 

Huelgas en las salitreras.

Los obreros del salitre, armados con el hambre y las ganas de dar un mejor bienestar a sus familias, hicieron un petitorio que planteaba ideas absolutamente revolucionarias para su época: Que fueran tratados como seres humanos. Las peticiones de los huelguistas eran las siguientes:

- Aceptar que mientras se supriman las fichas y se emita dinero sencillo cada Oficina representada y suscrita por su Gerente respectivo reciba las de otra Oficina y de ella misma a la par, pagando una multa de $ 50.000, siempre que se niegue a recibir las fichas a la par.


- Pago de los jornales a razón de un cambio fijo de 18 peniques. Libertad de comercio en la Oficina en forma amplia y absoluta.


- Cierre general con reja de fierro de todos los cachuchos y chulladores de las Oficinas Salitreras, so pena de pagar de 5 a 10.000 pesos de indemnización a cada obrero que se malogre a consecuencia de no haberse cumplido esta obligación.


- En cada oficina habrá una balanza y una vara al lado afuera de la pulpería y tienda para confrontar pesos y medidas.


- Conceder local gratuito para fundar escuelas nocturnas para obreros, siempre que algunos de ellos lo pidan con tal objeto.


- Que el Administrador no pueda hacer arrojar a la rampla el caliche decomisado y aprovecharlo después en los cachuchos.


- Que el Administrador ni ningún empleado de la Oficina pueda despedir a los obreros que han tomado parte en el presente movimiento, ni a los jefes, sin un desahucio de 2 a 3 meses, o una indemnización en cambio de 300 a 500 pesos.


- Que en el futuro sea obligatorio para obreros y patrones un desahucio de 15 días cuando se ponga término al contrato.


Este acuerdo una vez aceptado se reducirá a escritura pública y será firmado por los patrones y por los representantes que designen los obreros.

 

A las 15:30 de esa tarde, Silva Renard, como si fuese el villano Red Skull, ordenó abrir fuego, con ametralladoras gattling, las más modernas de la época, masacrando las vidas de los obreros que solo querían dignidad.

 

Roberto Silva Renard, el villano de nuestra historia.

El prontuario de Silva Renard es amplio. Fue parte del bando congresista en la Guerra Civil de 1891, fue fiscal de ejército en la masacre de Valparaíso de 1903, en donde concluyó que los militares fueron las víctimas dando muerte a 50 huelguistas y dejando a 200 heridos. En 1904 dirigió una matanza en una oficina salitrera en el norte, asesinando a 13 obreros y dejando a 32 heridos. Y en 1905, en Santiago, en el “mitín de la carne”, dio muerte entre 200 a 250 personas y dejó heridas a otras 500. Si el Estado necesitaba matar a alguien, Silva Renard era el hombre.

 

Lo que no sabía Silva Renard que merece estar en nuestra Historia Nacional de la Infamia, es que dentro de los obreros de Iquique, se encontraba Manuel Vaca, quien hacía muy poco tiempo atrás, conoció a su hermano Antonio Ramón. Ambos, emigraron de España a América buscando mejorar sus condiciones miserables de vida.

 

Vaca y Ramón se conocieron de adultos en Marruecos, ambos hijos del mismo padre, y de una sociedad patriarcal que obligaba a abandonar a los bastardos, se hicieron inseparables, viajando juntos a América. Primero Buenos Aires, y luego Vaca se desplaza al norte de Chile por las noticias de prosperidad en las salitreras.

 

Antonio Ramón se extrañó de no recibir más correspondencia de su hermano. Y decidió viajar a Iquique a saber que había sido de aquel cuya infancia le había sido arrebatada, para darse cuenta, que también le había sido arrebatada su vida.

 

En 1914, Antonio Ramón tomó su daga, y con una determinación más propia del Capitán América, dio caza al general Silva Renard en lo que hoy es Viel con Rondizzoni, al sur de la comuna de Santiago. Ese mismo hombre que siete años antes, le había robado la vida del hermano que el destino le regaló. Le dio múltiples puñaladas, incontables, todas por la espalda; a un asesino como Silva Renard no se le mata de frente. Silva Renard gritó desesperado por su vida, la que se le escapaba por decenas de orificios que el puñal de Ramón había abierto en su espalda. Sus esfínteres cedieron, el miedo se derramó en sus pantalones junto con el contenido de sus intestinos, la muerte de Renard, esa que impunemente él mismo había repartido a diestra y siniestra a obreros que solo querían vivir mejor, lo miraba de frente. Pero la hierba mala nunca muere, y Silva Renard no fue la excepción.

 

Antonio Ramón, el jovencito de la película.

Antonio Ramón fue apresado. Una vez que los subalternos de Silva Renard lo detuvieron, tal como los secuaces de un villano de poca monta de algún comic, lo hirieron desarmado. Le abrieron la cabeza a sablazos. Lo condujeron a la penitenciaría, y en 1920, falleció bajo extrañas circunstancias nunca aclaradas.

 

Silva Renard falleció también en 1920, se retiró del ejército debido a las secuelas que las heridas que le propinó Ramón le provocaron. Sufrió un infierno en vida, ya que nunca se recuperó del ataque de Ramón, lo que hace más poética su venganza. Ver a aquel hombre que mató a su hermano, revolcarse en un charco de mierda y sangre, es a lo que aspira todo familiar de las personas que han sido asesinadas por las FFA y de orden en actos de represión a lo largo de nuestra historia.

 

Diversos homenajes populares a la figura de Antonio Ramón.

Todos somos Ramón. O todos debemos serlo. Es la única vez en nuestra historia, que el pueblo intenta vengarse de las masacres y matanzas que la élite ordenó, para proteger sus intereses, en nuestra contra. Es la única vez que un militar fue ajusticiado por el pueblo. Es la única vez que un crimen de estado no quedó en la más absoluta impunidad.

 

Es la única vez que el pueblo miró al Estado a la cara, y le dijo: “al pueblo no se le mata”.

 

Memorial a Antonio Ramón en Viel con Rondizzoni.

 


Por Ricardo Meza Ibacache.

Profesor de Historia y Geografía en Enseñanza Media.

Licenciado en Educación.

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